Microsoft deja de vender licencias de Windows 7 Pro y Windows 8.1


Los nuevos sistemas operativos que van apareciendo obligan a los antiguos a hacerse a un lado a los más antiguos y dejar paso a las nuevas generaciones. En 2013 Microsoft decidió no dar más licencias de Windows 7 Pro y Windows 8.1 a los usuarios, pero a partir de ahora tampoco venderá más permisos a los fabricantes de equipos para que lo lleven preinstalado. Se trata de un punto de inflexión en el que la estadounidense quiere todos adopten la última versión de Windows.
Esto ha sido anunciado en la web de la compañía, que da soporte técnico a estos sistemas y en la que se publican todas las novedades referentes a los sistemas: "Fin de las ventas se refiere a la fecha en que una determinada versión de Windows ya no se envía a minoristas o fabricantes de equipos originales como son Dell y Toshiba, que a menudo preinstalan el software de Windows".
partir de ahora, Microsoft deja de vender licencias de Windows 7 Pro y Windows 8.1 y todos los ordenadores que se puedan comprar en la tienda llevarán Windows 10, la última versión de Windows, que fue lanzado al mercado el año pasado y que debía suplir las carencias del 8 y el 8.1, dos versiones que no dieron los resultados esperados a la compañía estadounidense. Las actualizaciones de Windows 10 podrán ser controladas desde Unified Update Platorm, donde ocuparán un 35% menos de espacio.
Hace ya tres años que la compañía con sede en Redmond hizo lo mismo y dejó de ofrecer a los fabricantes licencias del Windows 7 Home Base, el Windows 7 Home Premium y el Windows 7 Ultimate, así que era de esperar que la empresa hiciese lo mismo, más teniendo en cuenta que el 8.1 no ha funcionado tan bien como habían estimado
Fuente: computerhoy

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